top of page

MBIG, la fuerza y pasión de Macbeth a dos palmos de ti



Resulta a veces contraproducente asistir a una función con las expectativas muy altas pero en MBIG esas expectativas se superan con creces. Una función de más de dos horas diseñada para La Pensión de las Pulgas –el espacio se abrió para este montaje- de manera magistral por José Martret y Alberto Puraenvidia que elevan a un intenso nivel interpretativo a sus protagonistas, Francisco Boira y Rocío Muñoz Cobo. Al salir de la función, sólo apunto un adjetivo en mi libreta: sobrecogedor.


Una empresa. Un reino. Una estirpe. La historia de Macbeth es conocida por todos. Ambición, profecías y muerte. Todo vale para alcanzar el poder. Macbeth y Lady Macbeth harán que su amor se fortalezca cuanto más alto sea el escalón al que suban. Nadie se interpondrá en su camino. Ni siquiera el lamento de dos brujas que les guiarán hacia su fatal destino.


La presentación de las dos brujas, dos perros sin respiración camufladas de señoras con traje y bolso, hace vislumbrar que estamos ante una versión diferente de este clásico de Shakespeare. A continuación, Raquel Pérez se presenta como si fuese una guía que nos va a enseñar los entresijos de una empresa de éxito, “vais a vivir la empresa desde dentro”, nos dice. Inmediatamente, empieza la historia, el clásico que todos conocemos, que si bien tiene un aire contemporáneo en el estilo estético y en la forma de interpretar, la adaptación dramatúrgica parece poco a poco olvidarse de la empresa para centrarse en el reino que Macbeth quiere conquistar. Sin embargo, este pero no desquita para que las más de dos horas de función transcurran sin respiro, con una intensidad constante, medida y controlada, pero sin descanso.


Escenas muy bien trabajadas, hechas desde hace dos años, pero que no dejan que los actores se relajen. Me alegra ver que todo el reparto trabaja con la misma intensidad y que cada personaje está construido dándole la misma importancia pese a que, claramente, Rocío Muñoz Cobo y Francisco Boira destacan por una energía interna constante. Muñoz Cobo brilla con luz propia y compone su personaje con maestría, siendo en los momentos en los que se queda a solas, la más shakesperiana de todos. Junto a Boira crean una relación de una violencia que es quizá más dura cuanto más se contiene. Boira nos convence esta vez y modula la evolución de su personaje con absoluta credibilidad. Pilar Matas y Maribel Luis dan vida a las dos brujas construyendo unos personajes creíbles pese a lo ajeno de su interpretación. Dan miedo, el espectador teme que en algún momento puedan saltarle a la yugular. Raquel Pérez, por su parte, hace una especie de doble personaje que contenta al espectador y relaja lo extremo de la historia contada. Sin embargo, a veces nos despista con esa mezcla entre empresa y realeza. Genial en las escenas más dramáticas, es, de alguna manera, los ojos del espectador dentro de la escena. El resto del reparto masculino mantiene el pulso con energía y no flaquea en ningún momento, destacando un Aitor Merino y un Raúl Tejón que cobran fuerza en sus intervenciones.


Sin duda, MBIG se merece las palabras que dicen de ella y es una obra altamente recomendable tanto para los amantes de los clásicos como para los que desean algo más moderno. Consigue mantener al espectador expectante en todo momento y lo levanta en unos aplausos dados con verdad.


 Últimas  
 Criticas  
bottom of page